viernes, 5 de noviembre de 2010

Perdón.... si eso

Me temo que el acto de pedir perdón ya no vale nada hoy día. Y eso, por varias razones que escribiré más adelante. Sin embargo, querría enfocarlo desde el punto de vista de las personas más que el de disculparse en sí.

Creo que en ese sentido podríamos diferenciar 4 grandes grupos de personas:
  • L@s que piden perdón realmente arrepentidos y con verdadero ánimo de evitar situaciones en el futuro de las que tengan que disculparse.

Yo, que soy tan desconfiado, considero que éste, que sería el grupo ideal, es, desgraciadamente, el más minoritario.

  • L@s que nunca piden perdón, pero tampoco esperan que l@s demás le perdonen nada.

Este grupo, tampoco me parece tan malo, puesto que, al menos no deseas algo diferente de lo que tú mismo das. Además de si ya ni le das valor al perdón como palabra en sí.

Pero donde realmente me quiero centrar es en los siguientes dos grupos de personas, que son precisamente aquellos que han hecho que el acto de disculparse ya no valga nada:

  • L@s que piden perdón cada 2x3, de tal forma que ya se nota que no sienten lo que realmente dicen, pues tampoco harán nada por evitar que se repita la misma situación una y otra vez. De hecho, si la situación por la que dicen estar arrepentidos tiene arreglo y les das la oportunidad de que lo arreglen, es decir, que haya hechos, no lo harán.

A este grupo sólo me queda decirles que no nos valen sus disculpas, las cuales son pura palabrería....¡queremos hechos!

Diría que en este grupo ha tenido mucho peso la religión católica, pues nos ha acostumbrado a que se puede cometer un mal acto cuantas veces se quiera, pues al final basta con un perdón de mentira para que el cura te absuelva. Y sólo te mandará que reces cuatro cosas que seguramente ni harás. Así que lógicamente se olvidan los hechos de reparación del mal.

  • Por último, están l@s que te dicen que no aceptan disculpas de nadie, pero ell@s sí que quieren que les perdonen sus abominables actos. De hecho, en este grupo suelen estar personas, que se pasan tres pueblos día sí, día también.

Para este grupo directamente es que ni tengo comentarios, porque su hipocresía llega a límites incluso superiores al anterior grupo de la palabrería. Lo único que les cabría, sería que los demás tampoco aceptaran sus disculpas y así ya haría tiempo que se habrían quedado más sol@s que nada en el mundo, pero eso desgraciadamente sigue sin pasar y, por tanto, no aprenden sus errores.

Así pues, no queda más que decir que estos hipócritas, de los que está lleno el mundo desgraciadamente, están consiguiendo que actos tan humildes y bondadosos como el de disculparse estén perdiendo toda credibilidad y validez.

Un saludo.

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